Una bella boda con unos novios excelentes anfitriones, enamorados y divertidos, Selene y Daniel se prepararon durante meses, para disfrutar éste gran día, y asi lo hicieron.
Si de algo me puedo jactar es de cuanto me gusta y disfruto mi trabajo, pero en ésta boda en donde los novios pusieron todo para divertirse al máximo, contagiando a todos sus invitados incluyéndome a mi, definitivamente fué una de las mas divertidas bodas que he tomado!